miércoles, 13 de mayo de 2020

Globalización y educación

 El uso de los términos “internacionalización”, “globalización” o “mundialización” ha dado lugar a un amplio debate que trasciende el ámbito académico. Mientras unos piensan que ellos son sinónimos, los otros subrayan diferencias significativas acerca del mundo contemporáneo. Como sea, todas las interpretaciones coinciden en un punto: la revolución científica y tecnológica ha transformado a la sociedad en un grado y profundidad insospechada. En general, hay una extensa preocupación por los aspectos económicos, financieros o, incluso, por las corrientes migratorias en nuestro continente, pero no hay una reflexión suficiente respecto a la educación y, en especial, a la universidad como factor clave en cualquier proceso de modernización, lo cual me parece indispensable. Pues bien, aceptando que el conocimiento de esa nueva realidad depende de la construcción Rafael Cordera Campos de categorías adecuadas, es verdad también que reuniones como ésta nos aproximan a dicho objetivo. Me parece un ejercicio útil revisar algunos de los temas que en materia de educación nos julio - diciembre, 2006 Universidades 32 preocupan en el mundo iberoamericano, tomando en cuenta los planteamientos que ya se han hecho por parte de otros amigos y colegas, seguro de que este intercambio nos retroalimenta a todos. Como simples ciudadanos cada vez somos más conscientes de que vivimos en un mundo que se ha globalizado: el fenómeno toca ya todos los aspectos de la vida social, la economía en primer término. Como nunca, los procesos culturales educativos trascienden las fronteras y, apenas sin sentirlo, se “globaliza” también nuestra percepción del mundo. Las nuevas tecnologías y su aplicación al desarrollo de la producción, las finanzas y los servicios, entre otras áreas, han impuesto un ritmo de vértigo a los asuntos humanos. En pocos segundos nos enlazamos con países remotos, hablamos e investigamos de un lado al otro del planeta. Tenemos herramientas que nos permiten ver, escuchar y leer en tiempo real lo que se hace, dice o escribe en cualquier parte del planeta; incluso la medicina se vale de ellas para mejorar la calidad de los servicios que los profesionales imparten en cualquier lugar.
Aunque estos cambios son positivos y ya se hacen sentir incluso en la vida diaria, aún desconocemos a ciencia cierta hacia dónde nos llevará esta revolución en marcha y cómo transformará a las sociedades y sus paradigmas. Es como si nos hubiéramos subido a un tren en movimiento sin tener idea de cuál es el destino final. En este campo es mucho lo que aún debemos estudiar. Por eso mismo, en términos de la educación es importante reconocer el significado de las nuevas tecnologías, pero cada vez es más necesario preguntarnos por la naturaleza de los valores que las sociedades desean mantener, reproducir o cambiar. En otras palabras, si reconocemos el hecho de la globalización como un dato objetivo de la realidad, la pregunta acerca de cómo transformarnos para convivir con ella, pasa obligatoriamente por la reflexión serena y profunda sobre qué esperamos de la educación hoy día: ¿Educación para toda la vida, capacitación para el trabajo, educación permanente y así un largo etcétera? Son preguntas que hoy se nos plantean bajo la óptica de ese cambio global que nos condiciona y afecta en todos los órdenes de la vida. Sin embargo, aunque la velocidad con que se han producido tales cambios no nos ha permitido responder cabalmente dichas preguntas, ahora, por lo menos, tenemos conciencia de su importancia. De ahí la urgencia de estar atentos para conocer y comprender mejor un proceso que parece no tener límites.
A todo eso había que agregar el reconocimiento de que es absolutamente indispensable pensar estratégicamente en la formación de recursos humanos. Otra vez nos volvemos a encontrar con el capital humano que se necesitaría para poder pensar en sacar nuestra región del subdesarrollo. Se requiere, hay que decirlo una vez más, de toda una reforma educativa “La educación es la principal inversión de infraestructura en la era de la información. Pero la reforma educativa no consiste sólo en mayor escolarización o en introducir Internet en las escuelas.
 Fuentes de informacion:
https://www.uv.es/globeduc/globalizacion_y_educacion.htm