El uso de los términos “internacionalización”, “globalización” o “mundialización” ha dado lugar a un
amplio debate que trasciende el ámbito académico.
Mientras unos piensan que ellos son sinónimos, los
otros subrayan diferencias significativas acerca del
mundo contemporáneo.
Como sea, todas las interpretaciones coinciden
en un punto: la revolución científica y tecnológica ha
transformado a la sociedad en un grado y profundidad
insospechada. En general, hay una extensa preocupación por los aspectos económicos, financieros o,
incluso, por las corrientes migratorias en nuestro continente, pero no hay una reflexión suficiente respecto
a la educación y, en especial, a la universidad como
factor clave en cualquier proceso de modernización,
lo cual me parece indispensable.
Pues bien, aceptando que el conocimiento
de esa nueva realidad depende de la construcción
Rafael Cordera Campos de categorías adecuadas, es verdad
también que reuniones como ésta nos
aproximan a dicho objetivo. Me parece
un ejercicio útil revisar algunos de los
temas que en materia de educación nos
julio - diciembre, 2006 Universidades 32
preocupan en el mundo iberoamericano, tomando en
cuenta los planteamientos que ya se han hecho por
parte de otros amigos y colegas, seguro de que este
intercambio nos retroalimenta a todos.
Como simples ciudadanos cada vez somos más
conscientes de que vivimos en un mundo que se ha
globalizado: el fenómeno toca ya todos los aspectos
de la vida social, la economía en primer término.
Como nunca, los procesos culturales educativos
trascienden las fronteras y, apenas sin sentirlo, se
“globaliza” también nuestra percepción del mundo.
Las nuevas tecnologías y su aplicación al desarrollo
de la producción, las finanzas y los servicios, entre
otras áreas, han impuesto un ritmo de vértigo a los
asuntos humanos. En pocos segundos nos enlazamos
con países remotos, hablamos e investigamos de un
lado al otro del planeta. Tenemos herramientas que
nos permiten ver, escuchar y leer en tiempo real lo
que se hace, dice o escribe en cualquier
parte del planeta; incluso la medicina
se vale de ellas para mejorar la calidad
de los servicios que los profesionales
imparten en cualquier lugar.
Aunque estos cambios son positivos y ya se hacen sentir incluso en la vida diaria, aún desconocemos
a ciencia cierta hacia dónde nos llevará esta revolución en marcha y cómo transformará a las sociedades
y sus paradigmas. Es como si nos hubiéramos subido
a un tren en movimiento sin tener idea de cuál es el
destino final. En este campo es mucho lo que aún
debemos estudiar.
Por eso mismo, en términos de la educación es
importante reconocer el significado de las nuevas
tecnologías, pero cada vez es más necesario preguntarnos por la naturaleza de los valores que las sociedades desean mantener, reproducir o cambiar. En otras
palabras, si reconocemos el hecho de la globalización
como un dato objetivo de la realidad, la pregunta
acerca de cómo transformarnos para convivir con
ella, pasa obligatoriamente por la reflexión serena y
profunda sobre qué esperamos de la educación hoy
día: ¿Educación para toda la vida, capacitación para
el trabajo, educación permanente y así un largo etcétera? Son preguntas que hoy se nos plantean bajo
la óptica de ese cambio global que nos condiciona y
afecta en todos los órdenes de la vida.
Sin embargo, aunque la velocidad con que se
han producido tales cambios no nos ha permitido
responder cabalmente dichas preguntas, ahora, por
lo menos, tenemos conciencia de su importancia.
De ahí la urgencia de estar atentos para conocer y
comprender mejor un proceso que parece no tener
límites.
A todo eso había que agregar el reconocimiento
de que es absolutamente indispensable pensar estratégicamente en la formación de recursos humanos.
Otra vez nos volvemos a encontrar con el capital humano que se necesitaría para poder pensar en sacar
nuestra región del subdesarrollo. Se requiere, hay que
decirlo una vez más, de toda una reforma educativa
“La educación es la principal inversión de infraestructura en la era de la información. Pero la reforma
educativa no consiste sólo en mayor escolarización
o en introducir Internet en las escuelas.
Fuentes de informacion:https://www.uv.es/globeduc/globalizacion_y_educacion.htm

